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Talasemia, una anemia de origen genético


Día Mundial de la Talasemia

Hace unas semanas exploramos a profundidad una enfermedad genética conocida como anemia falciforme, que hace que los eritrocitos adquieran forma de hoz. Puedes enterarte de esa fascinante historia en nuestro blog.  Esta vez nos sumergimos en otra enfermedad genética de la sangre que, curiosamente, también causa anemia. Prepárate para conocer todo acerca de la talasemia en este Día de la Talasemia, una enfermedad que causa que los eritrocitos pierdan su coloración rojiza y carguen poco oxígeno por la sangre y el cuerpo.

 

¿Qué es una anemia?

Lo primero que necesitas comprender es: ¿qué es una anemia? La palabra “anemia” es una exageración de origen griego que significa “sin sangre”. Obviamente, las personas anémicas sí tienen sangre corriendo por sus arterias y venas. Lo que en realidad estas personas tienen es falta de un componente del tejido rojo. 


La sangre tiene varios componentes. En su mayoría está compuesta de agua. Dentro de este líquido, encontramos al segundo componente más común: las células. Dentro de la sangre, se encuentran nueve clases de células, siete de tipo inmune, que son las encargadas de defenderte de infecciones. También están las plaquetas, que, en realidad, no son una célula, sino fragmentos de una, cuyo trabajo es coagular la sangre. Finalmente, están los eritrocitos, las células que transportan oxígeno por todo el cuerpo y le da su característico color rojo a la sangre. Además de estos componentes, la sangre también contiene electrolitos y proteínas

 

En la anemia, los eritrocitos, también conocidos como glóbulos rojos, causan problemas. En esta enfermedad los eritrocitos pueden ser pocos o no realizar bien su trabajo de transportar oxígeno por el cuerpo, el cual es necesario para que las demás células respiren. La respiración celular es la encargada de producir energía en las células, por lo que ante la falta de oxígeno, el cuerpo siente fatiga.

Sangre sana vs sangre con anemia

Las anemias son causadas por eritrocitos en bajas cantidades o con incapacidad de transportar oxígeno.

 

¿Qué causa una anemia?

La anemia puede tener diversos orígenes. La principal causa suele ser una dieta pobre en hierro. Esta forma es frecuente en niños y mujeres en edad reproductiva. Otra causa de anemia son los grandes sangrados o los que son continuos. La falta de ciertas vitaminas, como la B12, también puede causar anemia, ya que es necesaria para la producción correcta de glóbulos rojos. La vitamina B12 se encuentra principalmente en productos de origen animal, por lo que las dietas restrictivas pueden evitar que las personas consuman suficiente. Algunas infecciones también pueden generar anemia, por ejemplo, la malaria, ya que hace que los glóbulos rojos revienten. Por último, cierto tipo de anemias son causadas por enfermedades genéticas, como es el caso de la talasemia.


 La talasemia y la hemoglobina

Ya sabes qué es una anemia, ahora debes conocer con un poco más de profundidad a los eritrocitos. Las células rojas son de las que menos tiempo viven, tan sólo 120 días, debido a que no pueden regenerarse al carecer de un núcleo celular. Todas las células del cuerpo tienen núcleo, excepto los glóbulos rojos. El núcleo contiene al ADN y permite la regeneración y formación de nuevas proteínas. Los eritrocitos, cuando son “jóvenes” poseen un núcleo, pero al llegar a la madurez lo eliminan para lograr acomodar a una gigantesca proteína conocida como hemoglobina

 

La hemoglobina es una proteína constituida por subunidades más pequeñas. Consta de cuatro proteínas de menor tamaño: dos se llaman cadena alfa de la hemoglobina y las otras dos cadena beta de la hemoglobina. Estas cadenas envuelven unos núcleos de hierro llamados grupo hemo. El hierro es el elemento que realmente transporta oxígeno y el que le da su color a la sangre y a los eritrocitos. Si nuestra sangre cargara con otro metal, tendría una coloración diferente. Por ejemplo, la sangre del pulpo utiliza cobre para transportar oxígeno, por lo que su sangre es de coloración azul. 

 

Para lograr formar a la colosal hemoglobina no sólo se requieren cuatro proteínas, sino también 3 genes. Dos genes producen las cadenas alfa y uno la cadena beta de la hemoglobina. Cuando uno de estos genes muta y alguna cadena deja de producirse o se produce en baja cantidad, se presenta la enfermedad denominada talasemia. Es importante recalcar que la mutación de la talasemia es diferente al de la anemia falciforme. En la anemia falciforme, las cadenas de hemoglobina sí se producen, pero la cadena beta tiene un ligero cambio, lo que causa que los glóbulos rojos cambien de forma. Durante la talasemia, una cadena desaparece por completo o está en muy baja cantidad.

Estructura de la hemoglobina

La hemoglobina es una gigantesca proteína dentro de los glóbulos rojos, cuya función es transportar oxígeno. En esta imagen, se pueden observar las cuatro cadenas de la hemoglobina, representadas por dos cadenas de color rosa (alfa) y dos cadenas de color anaranjado (beta). 


Tipos de talasemia

Dado que existen las cadenas alfa y beta de la hemoglobina, nos enfrentamos a diferentes tipos de talasemia: la talasemia alfa y la talasemia beta, dependiendo de la cadena que esté ausente. A su vez, las talasemias se subdividen en mayor y menor. Para lograr comprender esta subdivisión es necesario regresar a los genes que forman a la hemoglobina

 

Si recuerdas lo que leíste hace poco, hay dos genes para las cadenas alfa y uno para la cadena beta de la hemoglobina. De cada gen cuentas con dos copias. Puede sonar extraño, pero tiene sentido. Todos somos una mezcla de nuestros padres, por lo que heredamos un gen de cada uno. A estas copias de genes las conocemos como alelos. Por lo tanto, de la cadena alfa cuentas con 2 genes, que, a su vez, tienen dos copias, por lo que existen 4 alelos de la cadena alfa de la hemoglobina. Por otro lado, de la cadena beta de la hemoglobina solamente hay un gen, por lo que hay dos alelos. Dependiendo de cuántos alelos o copias del gen estén mutados, es el grado de talasemia que se presenta. 

 

La cadena alfa de la hemoglobina está formada por 4 alelos. Si solamente muta uno, la persona presenta alfa talasemia silenciosa. Es una condición que no causa mayores problemas; incluso es posible que la persona no presente síntomas ni anemia. No obstante, al tener un alelo afectado, sus hijos corren mayor riesgo de desarrollar una talasemia de mayor gravedad. Ante la falta de dos alelos, se desarrolla el rasgo de talasemia alfa, también conocido como talasemia alfa menor. La talasemia alfa menor causa síntomas leves. La falta de tres alelos ya comienza a ser grave. Causa síntomas moderados a severos y se conoce como talasemia alfa mayor. Finalmente, cuando todos los alelos de la cadena alfa se encuentran mutados, el cuerpo no es capaz de producir tal cadena, se presenta hidrops fetalis, provocando que el agua de la sangre salga de los vasos sanguíneos del bebé, causando que éste se hinche y presente falla multiorgánica. El hidrops fetalis es incompatible con la vida, por lo que los bebés no sobreviven al nacimiento. 

 

Por su lado, la cadena beta de la hemoglobina sólo requiere de dos alelos para su formación. Ante la falta de un solo alelo, la persona padece de talasemia beta menor. Esta condición genera síntomas leves a moderados. Si los dos alelos de la cadena beta están mutados, la persona padecerá talasemia beta mayor, la cual tiene síntomas severos. No obstante, a diferencia de su contraparte, la talasemia beta generada por la falta de todos los alelos, sí es compatible con la vida. 


Niño cansado y aburrido

Los síntomas son variables dependiendo de la cantidad de alelos mutados. Las talasemias menores pueden causar síntomas leves, mientras que las talasemias mayores causan síntomas severos. El cansancio es un síntoma que, aunque variable, comparten las personas con talasemia.

 

Síntomas de talasemia

Los síntomas de este grupo de enfermedades son dependientes de la cantidad de alelos mutados. Puede haber síntomas casi inexistentes, leves, moderados y severos. Aun así, te mostraré una lista de ciertos síntomas que presentan las personas con talasemia

  • Palidez.

  • Coloración amarilla por el aumento de la bilirrubina, un compuesto que se forma a partir de eritrocitos muertos.

  • Piedras en la vesícula, llamadas colelitiasis, debido al aumento de la bilirrubina.

  • Cansancio. 

  • Malformaciones óseas, en casos severos, debido a la expansión de la médula ósea, el tejido encargado de producir células sanguíneas. Esto sucede por la necesidad de formar más eritrocitos ante la falta de oxígeno que percibe el cuerpo. 

  • Abdomen agrandado, causado por el alargamiento del hígado, el órgano que procesa a la bilirrubina, y al bazo, el órgano que elimina glóbulos rojos en mal estado.

  • Talla baja debido a falta de energía.

  • Dianocitos en una biometría. El dianocito es un eritrocito con forma de diana: centro rojo, cuerpo blanco y periferia roja. 


La importancia del hierro en las talasemias

Es importante destacar que las personas con talasemia deben tener precaución con el hierro. Aunque este elemento es necesario para formar hemoglobina, las personas con talasemia no requieren de hierro adicional. El hierro de los glóbulos rojos muertos se recicla, no se pierde. Un error frecuente en consultas médicas es intentar tratar esta anemia con suplementos de hierro. Después de todo, la anemia por falta de hierro es la más común. Sin embargo, las personas con talasemia ya cuentan con hierro en su organismo, y los tratamientos con este elemento pueden causar sobrecarga de hierro, lo que podría dañar el hígado, corazón y piel. Esta sobrecarga de hierro se conoce como hemosiderosis


En el caso de pacientes con talasemia más grave, el tratamiento implica transfusiones, las cuales también pueden provocar una acumulación excesiva de hierro. Es importante que los médicos identifiquen los niveles de hierro y, si es necesario, realicen una quelación de hierro, que es una terapia para bajar los niveles de este elemento en el cuerpo. 


donadores de sangre

Las talasemias mayores requieren transfusiones de sangre. Siempre es importante que el médico vigile los niveles de hierro, tanto en talasemia menor como mayor, para evitar la hemosiderosis.


Diagnóstico de las talasemias y su tratamiento

El diagnóstico de las talasemias requiere de análisis sanguíneos, perfiles de hierro y herramientas genéticas. La electroforesis es ampliamente utilizada para el diagnóstico de beta talasemia. Consiste en un análisis en el que la electricidad se usa para desplazar las proteínas según su carga. Este análisis identifica si la hemoglobina se encuentra mutada de acuerdo a su carga. No obstante, la mejor herramienta para un diagnóstico más certero y concreto es la secuenciación del ADN. Nanolab, a través de la línea Insight, realiza la secuenciación del exoma, un estudio que lee todos los genes e identifica mutaciones puntuales en cada uno. Sobre todo es útil en el diagnóstico de la alfa talasemia


Parte importante de la prevención de las talasemias es identificar a las personas con talasemias menores. Esto es vital, ya que son personas que pueden no notar o carecer de síntomas, pero pueden pasar la mutación a los hijos. Dado que pueden pasar desapercibidas y son condiciones suficientemente comunes, es conveniente realizar análisis de portadores, un estudio que revisa los genes de una pareja que desea tener hijos para evaluar si presentan mutaciones que juntas puedan generar enfermedades graves en la progenie. Este estudio cobra mucha más importancia, si un padre ya conoce tener la enfermedad. Nanolab, a través de Insight y Nanocare, también realizan este estudio de portadores


Finalmente, Nanolab, a través de Affinity, apoya en el tratamiento de las talasemias. El tratamiento definitivo para una talasemia es el trasplante de células productoras de sangre sanas (trasplante de médula ósea). Una vez que se trasplantan células sanas, éstas producen glóbulos rojos sin talasemia. Para conseguir un trasplante exitoso se requiere de un análisis de histocompatibilidad para asegurar que las células no serán atacadas por el sistema inmune. Si deseas conocer más acerca de la histocompatibilidad te recomendamos este blogcuyo tema central es el trasplante renal, pero la histocompatibilidad, el sistema inmune y los trasplantes funcionan igual, tanto para el riñón como para las células sanguíneas. 


Pareja con el médico

Es importante que parejas que saben tener una talasemia realicen un perfil de portadores para evitar que un hijo herede una talasemia mayor. Nanolab te puede apoyar con ello. 


Referencias


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