El gen BAX puede ser un marcador de toxicidad por inhibidores de calcineurina en trasplantes renales
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¿Cómo afectan los inhibidores de calcineurina a un trasplante renal? Burdun/Magnific
La genetista Gloria Eugenia Queipo García de Nanolab lidera un estudio que explora las señales moleculares relacionadas con la apoptosis —muerte celular— en casos de nefrotoxicidad —daños renales por sustancias o medicamentos— por inhibidores de la calcineurina —fármaco inmunosupresor— en trasplantes renales. El trabajo de investigación buscó hallar marcadores moleculares que pudiesen advertir de daños provocados por inhibidores de calcineurina en riñones trasplantados. Los resultados del análisis realizado sugieren que la nefrotoxicidad causada por medicamentos, como el tacrolimus, aumenta la expresión de genes proapoptóticos en las células tubulares del riñón.
Los inhibidores de calcineurina, como el tacrolimus, son ampliamente utilizados tras trasplantes renales para mejorar la supervivencia del órgano trasplantado. Sin embargo, como cualquier medicamento, pueden tener efectos adversos. Uno de estos efectos secundarios es la nefrotoxicidad o daño renal por medicamento. “Los trasplantes renales son procedimientos complejos, ya que el sistema inmunológico del receptor suele identificar el nuevo órgano como un agente externo, similar a un microbio, y montar un ataque para eliminarlo. Los inhibidores de calcineurina amansan a los glóbulos blancos para que no dañen el riñón. Desafortunadamente, el mismo medicamento puede dañarlo”, explica la doctora Queipo.
Entre los desafíos que se encuentran asociados a los trasplantes renales y los inhibidores de calcineurina se encuentra la falta de entendimiento acerca de cómo se genera el daño renal. Diversos equipos de investigación han señalado múltiples vías para explicar el daño celular, como alteraciones en las arterias del riñón, cambios en su capacidad de filtración, desequilibrios metabólicos y muerte celular acelerada. El estudio realizado en el Hospital General de México Dr. Eduardo Liceaga y liderado por la doctora Queipo se centró en buscar señales moleculares y genéticas que ayudaran a esclarecer mejor este proceso y a buscar nuevos métodos para identificar la nefrotoxicidad inducida por inhibidores de calcineurina.
Los resultados de la investigación han mostrado que las células que sufren de nefrotoxicidad sufren cambios genéticos. Se observó una mayor transcripción (activación) de los genes BAX, NOL3 y XIAP. “Todos estos genes están relacionados con la apoptosis y muerte celular. Nuestro equipo se interesó especialmente por BAX, ya que es un gen proapoptótico, es decir, produce proteínas que llevan a que la célula muera de forma natural y su sobreexpresión nos sugiere que los inhibidores de calcineurina producen cambios que promueven la activación de estos mecanismos de muerte celular programada”, esclarece la genetista.
En la actualidad, solamente una biopsia renal permite visualizar los cambios patológicos en el riñón, pero se necesita un neuropatólogo experto para ello. La única otra forma de predecir daños renales es mediante la concentración de inhibidores de calcineurina en la sangre.
En este contexto, el personal investigador utilizó técnicas de inmunohistoquímica para “pintar” las células con sobreexpresión de BAX y encontraron que correspondían a las células afectadas por la nefrotoxicidad. “Aunque no se logró encontrar un marcador molecular, los resultados de nuestro estudio sugieren que se podría utilizar una tinción inmunohistoquímica para teñir a las células que sobreexpresan el gen BAX, sugiriendo de esta manera la presencia de nefrotoxicidad”, comenta la doctora Queipo.
El estudio de los genes es un nuevo camino para comprender mejor cómo ocurre la toxicidad por inhibidores de la calcineurina y cómo las células responden a ella. Al mismo tiempo, el estudio y medición de genes, sus proteínas y su expresión podrían ser de valiosa utilidad clínica para detectar cambios patológicos (negativos) en riñones trasplantados antes de que el daño sea visible, clínicamente hablando. “El grupo de investigación encontró que, estudiando la expresión de algunos genes y proteínas, como BAX, se podrían identificar aquellos casos en donde el daño renal aún no se hace visible en un análisis clínico” señala la genetista Queipo. Esto abre la puerta a seguir estudiando y encontrando mejoras en el cuidado de los riñones transplantados para mejorar el bienestar de los pacientes, su calidad de vida y las probabilidades de éxito en los trasplantes renales.
Referencia al artículo: Fonseca-Sánchez, M. A., García-Covarrubias, L., Soto-Abraham, V., Villanueva-Ortega, E., Sanchez, J., Gomez-Apo, E., Trujillo-Cabrera, Y., & Queipo, G. (2026). Apoptosis-related molecular signatures in calcineurin inhibitor nephrotoxicity after kidney transplantation. Transplantation Proceedings. https://doi.org/10.1016/j.transproceed.2026.06.041
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