top of page

GenĂ©tica 101: LUCA, El Ancestro ComĂșn que Dio Origen a la Vida

Updated: 1 day ago

Genética y el origen de la vida

En la Ășltima entrega de GenĂ©tica 101 exploramos la Tierra primitiva y el fascinante origen de las primeras cĂ©lulas. Hoy, cerraremos este viaje evolutivo para adentrarnos en un nuevo capĂ­tulo: el origen y la evoluciĂłn de las cĂ©lulas actuales. Bienvenido a GenĂ©tica 101, donde analizaremos cĂłmo surgieron las cĂ©lulas eucariontes y procariontes, los dos pilares de la vida en la Tierra. 


La protocélula


La teorĂ­a que explica el origen de las cĂ©lulas tiene su base en la quĂ­mica. Aunque parezca sorprendente, esta teorĂ­a establece que la vida surgiĂł de materia inerte, gracias a variables y reacciones quĂ­micas. Para contextualizar, hagamos una sĂ­ntesis rĂĄpida del Ășltimo blog.


Los materiales mås fundamentales para formar una célula ya existían en la Tierra, estos son los elementos naturales que conforman a los seres vivos (CHONPS):


C: Carbono 

H: Hidrógeno 

O: OxĂ­geno

N: NitrĂłgeno

P: Fósforo

S: Azufre


Estos elementos se combinan para formar biomoléculas. Por ejemplo:


  • AzĂșcares y grasas: Carbono, HidrĂłgeno y OxĂ­geno (CHO).

  • ProteĂ­nas: Carbono, HidrĂłgeno, OxĂ­geno, NitrĂłgeno y Azufre (CHONS).

  • ADN y ARN: Carbono, HidrĂłgeno, OxĂ­geno, NitrĂłgeno y FĂłsforo (CHONP).


Pero ¿las biomoléculas pueden generarse espontåneamente? La respuesta es sí. Bajo ciertos paråmetros fisicoquímicos las biomoléculas pueden formarse de manera espontånea. Los aminoåcidos, con suficiente energía, como la de un rayo o la radiación del sol, pueden conformarse espontåneamente. Ademås, pueden unirse entre ellos para formar proteínas. Las grasas, que forman la membrana celular, también pueden formarse de manera espontånea cerca de calderas hidrotermales submarinas. Incluso el ARN, que es material genético, puede surgir de manera natural si los elementos se hidratan y deshidratan repetidamente sobre ciertas arcillas. 


Los elementos fundamentales de una cĂ©lula pueden formarse espontĂĄneamente, pero una cĂ©lula requiere de organizaciĂłn. SegĂșn la teorĂ­a de evoluciĂłn celular, hubo un tiempo en el que los mares arcaicos estuvieron repletos de proteĂ­nas, azĂșcares, ARN. Cuando las grasas se formaron cerca de calderas hidrotermales submarinas, crearon micelas (estructuras similares a burbujas) que, al atrapar ARN, azĂșcares y proteĂ­nas, formaron protocĂ©lulas. 


Las cĂ©lulas tienen la capacidad de autorreplicarse, pero Âżpuede este proceso pasar sin una cĂ©lula completa? Sorprendentemente, sĂ­. El ARN es capaz de autorreplicarse. Si no puede elongarse “crecer”, se dobla sobre sĂ­ mismo y adquiere funciones similares a las de una proteĂ­na, ayudando asĂ­ a su autorreplicaciĂłn. 


Se cree que las primeras protocélulas se basaban en el ARN, no en el ADN. Sin embargo, el ADN ofrece ciertas ventajas, como mayor protección contra radiación y mayor estabilidad en el agua. Por eso, con el tiempo, las células pasaron a usar el ADN como material genético principal.  


Los tres dominios de la vida


Todas las células se clasifican dentro de uno de los tres dominios de la vida. Para clasificarlas se analizan ciertas características, como el metabolismo, la estructura de la membrana celular o su material genético.


Bacteria 

  • Sin nĂșcleo celular: su ADN flota libremente en su interior. 

  •  Sin organelos productores de energĂ­a: carecen de mitocondrias o cloroplastos.

  • Membrana celular con enlaces tipo Ă©ster. 

  • Son cĂ©lulas procariotas. 

  • Son de pequeño tamaño.


Eucaria


  • Poseen nĂșcleo celular, el cual resguarda el ADN.

  • Poseen orgĂĄnulos productores de energĂ­a. Los hongos y animales tienen mitocondrias, mientras que las plantas tienen cloroplastos.

  • Membrana celular con enlaces tipo Ă©ster.

  • CĂ©lulas de mayor tamaño que una bacteria.

  • Son cĂ©lulas eucariotas.


Arquea 


  • Sin nĂșcleo celular: su ADN flota libremente en su interior, como el de las bacterias, pero su ADN es mĂĄs similar al de una eucaria que al de una bacteria.

  • Sin organelos productores de energĂ­a.

  • Membrana celular con enlaces tipo Ă©ter; diferente a los otros dos dominios.

  • Son procariontes 

  • Son de tamaño pequeño, como las bacterias.

BiologĂ­a: los tres dominios
Los tres dominios de la vida son bacteria, arquea y eucaria.

Los tres dominios en el tiempo


ÂżExistieron realmente las protocĂ©lulas? Aunque no tenemos pruebas directas, encajan perfectamente con lo que sabemos sobre quĂ­mica, fĂ­sica y biologĂ­a. SegĂșn la teorĂ­a celular, toda cĂ©lula proviene de otra cĂ©lula. La primera cĂ©lula se llama LUCA (Last Universal Common Ancestor). Se cree que esta cĂ©lula iniciĂł la vida como la conocemos. LUCA pudo haber sido una protocĂ©lula o una cĂ©lula mĂĄs parecida a las actuales, no lo sabemos con exactitud. Lo que comprendemos es que de LUCA debieron generarse los tres grandes dominios de la vida: bacteria, arquea y eucaria. 


La idea mås intuitiva es que, a partir de LUCA, primero evolucionaron las bacterias, luego las arqueas y, finalmente, las eucariotas, siguiendo un camino de lo simple a lo complejo. Pero los datos evolutivos no respaldan esta visión lineal. Si retrocedemos a las protocélulas, es posible que en la Tierra primitiva hayan existido millones de protocélulas distintas. Al final, solo sobrevivieron las mås estables. Esto nos lleva a dos grandes teorías: en la que existe LUCA y en la que no. 


La primera teorĂ­a sugiere que existiĂł una Ășnica LUCA, una protocĂ©lulas que al estabilizarse, no encajaba en ningĂșn dominio actual y de la cual surgieron las bacterias, las arqueas y las eucariotas. En cambio, la segunda teorĂ­a propone que no existe una sola LUCA, sino varios linajes celulares que evolucionaron de manera independiente. En este escenario, las bacterias y las arqueas surgieron de protocĂ©lulas distintas, lo que explicarĂ­a sus diferencias fundamentales en la composiciĂłn de sus membranas y en su maquinaria genĂ©tica. 


Pero ¿de dónde surge eucaria? Aquí es donde la segunda teoría se vuelve fascinante. Las eucariotas podrían ser el resultado de una fusión simbiótica entre una arquea y una bacteria, una idea respaldada por dos líneas de evidencia. ¥Suena de locos, pero te explicamos de qué va!


La primera pista proviene del filo Asgard, también conocido como Promethearchaeota, un grupo de arqueas cuyos genes y proteínas son sorprendentemente similares a los de las eucariotas. De hecho, se les considera nuestros primeros ancestros procariontes. La segunda pista es la teoría de la endosimbiosis, que propone que organelos como las mitocondrias (presentes en animales y hongos) y los cloroplastos (en plantas) fueron originalmente bacterias independientes que fueron incorporadas por una célula huésped, probablemente una arquea. Esto explicaría por qué las eucariotas comparten genes con ambos grupos: su ADN es mås cercano al de las arqueas, pero sus organelos tienen un origen bacteriano.



Evolución de células eucariotas
Existe la teoría de que las arqueas y bacterias son dos linajes de células evolutivamente diferentes y de su relación simbiótica, nació eucaria. 

La teorĂ­a de la endosimbiosis


La teorĂ­a de la endosimbiosis propone que las mitocondrias y cloroplastos de las cĂ©lulas eucariontes son de origen bacteriano. Es una historia de cooperaciĂłn y mutuo beneficio que transformĂł la vida en la Tierra. En algĂșn momento de la historia, una bacteria se introdujo dentro de una arquea del filo Asgard, encontrando en ella un nuevo hogar. Dentro de la arquea, la bacteria disfrutaba de protecciĂłn y un flujo constante de nutrientes. ÂĄÂżQuĂ© mĂĄs podĂ­a pedir una bacteria?! Las bacterias que se integraron a este sistema eran, probablemente, aerobias (que generan energĂ­a usando oxĂ­geno) o fotosintĂ©ticas (que obtienen energĂ­a de la luz).


Una vez instaladas dentro de las arqueas Asgard, las bacterias continuaron con su funciĂłn fundamental: producir energĂ­a. AquĂ­ ocurriĂł algo extraordinario: los productos energĂ©ticos que generaban resultaron ser Ăștiles para la arquea. Ambas cĂ©lulas terminaron ganando: la bacteria obtenĂ­a seguridad, mientras que la arquea recibĂ­a energĂ­a gratuita. Con el tiempo, esta relaciĂłn simbiĂłtica evolucionĂł y las bacterias dentro de la arquea se transformaron en lo que hoy conocemos como mitocondrias y cloroplastos en las cĂ©lulas eucariotas. 


Las mitocondrias no son cĂ©lulas, por lo tanto, no son consideradas seres vivos. ÂżCĂłmo pasĂł una bacteria de estar viva a no estarlo? A medida que la simbiosis se consolidaba, la bacteria perdiĂł presiĂłn evolutiva para mantener todas sus funciones autĂłnomas. Poco a poco, fue transfiriendo genes a la arquea huĂ©sped, delegando en ella tareas como la reproducciĂłn y la protecciĂłn. AsĂ­, la bacteria se especializĂł Ășnicamente en lo que mejor sabĂ­a hacer: producir energĂ­a. 


Este proceso de simplificaciĂłn genĂ©tica transformĂł a la bacteria en un organelo dependiente. Aunque las mitocondrias conservan su propio ADN y una maquinaria de replicaciĂłn independiente, ya no pueden sobrevivir fuera de la cĂ©lula. Su ADN y sus proteĂ­nas interactĂșan estrechamente con los de la cĂ©lula eucariota, lo que demuestra su origen simbiĂłtico. Por ejemplo, las mitocondrias aĂșn sintetizan algunas de sus propias proteĂ­nas, pero dependen de la cĂ©lula para completar su funcionamiento. 

TeorĂ­a de la endosimbiosis
La teoría de la endosimbiosis propone que bacterias aerobias y fotosintéticas se introdujeron en arqueas y con el tiempo, juntas evolucionaron hacia células eucariontes.

ÂżDos en uno?


Puede parecer increíble pensar que hubo un tiempo donde dos células cohabitaron, y que una de ellas terminó por dejar de ser una célula independiente para convertirse en parte de otra. Aunque suena extraño, no es un proceso tan peculiar. En la naturaleza muchas bacterias y paråsitos son intracelulares, es decir, dependen de habitar dentro otra célula para sobrevivir. Un ejemplo claro es el paråsito de la malaria, que vive dentro de los glóbulos rojos, o la clamidia, una bacteria que solo puede reproducirse y sobrevivir en el interior de otras células. Sin embargo, en estos casos, hay un perdedor claro: la célula infectada, pero no te preocupes, hay ejemplos de verdadera simbiosis. 


Un caso fascinante es el de la medusa invertida, que alberga en su interior a los dinoflagelados, microorganismos fotosintéticos. Los dinoflagelados obtienen protección al vivir dentro de la medusa, mientras que esta recibe energía gracias a la fotosíntesis que realizan sus huéspedes. Otra simbiosis notable es la que existe entre la mosca tsetsé y la bacteria Wigglesworthia glossinidia: la bacteria produce vitamina B, que no se encuentra en la dieta de la mosca, pero es necesaria para su reproducción y a cambio puede vivir en el intestino de la mosca, adquiriendo nutrientes y protección. Incluso hay gusanos marinos que carecen de sistema digestivo y dependen por completo de bacterias que viven en su piel, las cuales proporcionan energía a cambio de un lugar donde vivir y alimentarse.  


simbiosis medusa invertida
Un ejemplo de simbiosis son las medusas invertidas, que tienen microorganismos fotosintéticos que les producen energía a cambio de protección.

No es tan descabellado pensar que, en algĂșn momento de la historia evolutiva, la relaciĂłn entre una arquea y una bacteria dio origen a las cĂ©lulas eucariotas, y con ellas, a la vida compleja que conocemos hoy. La naturaleza estĂĄ llena de alianzas que, aunque al principio puedan parecer improbables, terminan por redefinir la vida misma.


Esperamos que hayas disfrutado de este viaje evolutivo, lleno de preguntas fascinantes y conceptos que desafĂ­an nuestra comprensiĂłn de la vida. Ahora, nos encantarĂ­a saber: ÂżquĂ© teorĂ­a te parece mĂĄs convincente? ¿Crees en la existencia de un Ășnico ancestro comĂșn (LUCA), o prefieres la idea de varios linajes celulares que evolucionaron de manera independiente? ÂżCuĂĄl de estas explicaciones tiene mĂĄs sentido para ti?


Referencias 


Gribaldo, S., & Brochier-Armanet, C. (2006). The origin and evolution of Archaea: a state of the art. Philosophical transactions of the Royal Society of London. Series B, Biological sciences, 361(1470), 1007–1022. https://doi.org/10.1098/rstb.2006.1841


Woese, C. R., Kandler, O., & Wheelis, M. L. (1990). Towards a natural system of organisms: proposal for the domains Archaea, Bacteria, and Eucarya. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 87(12), 4576–4579. https://doi.org/10.1073/pnas.87.12.4576


Zaremba-Niedzwiedzka, K., Caceres, E. F., Saw, J. H., BĂ€ckström, D., Juzokaite, L., Vancaester, E., Seitz, K. W., Anantharaman, K., Starnawski, P., Kjeldsen, K. U., Stott, M. B., Nunoura, T., Banfield, J. F., Schramm, A., Baker, B. J., Spang, A., & Ettema, T. J. (2017). Asgard archaea illuminate the origin of eukaryotic cellular complexity. Nature, 541(7637), 353–358. https://doi.org/10.1038/nature21031


Mpakosi, A., Kaliouli-Antonopoulou, C., Cholevas, V., Cholevas, S., Tzouvelekis, I., Mironidou-Tzouveleki, M., Tsantes, E. A., Tsakri, D., Vlachaki, M., Baliou, S., Ioannou, P., Sokou, R., Bonovas, S., & Tsantes, A. G. (2025). From Ancient Philosophy to Endosymbiotic Theory: The Bacterial Origin and Key Role of Mitochondria in Immune Responses. Microorganisms, 13(9), 2149. https://doi.org/10.3390/microorganisms13092149


Salas, R., Anthony, C. J., & Bentlage, B. (2024). Light exposure induces phenotypic plasticity of the upside-down jellyfish Cassiopea sp. and its endosymbiotic dinoflagellates. Journal of Experimental Marine Biology and Ecology, 581, 152068. https://doi.org/10.1016/j.jembe.2024.152068


Vellai, T. & Vida, G. (1999). The origin of eukaryotes: the difference between prokaryotic and eukaryotic cells. Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences, 266(1428), 1571‑1577. https://doi.org/10.1098/rspb.1999.0817

nano todos nuevos (1)-01.png

Nanolab, S.A. de C.V.
Calle Extremadura No. 10 Int. 202
Col. Insurgentes Mixcoac
Deleg. Benito Juárez
México, D.F., C.P. 03740

Tel. 55 4432 1104

Aviso de privacidad

Dra. Esp. en Genética Medica

Gloria Eugenia Queipo García

Ced. Prof. 6323020 UNAM

Permiso de Publicidad número

193300201A0531

  • whatsapp
  • instagram
  • facebook
  • twitter
  • Tik Tok
bottom of page