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San Valentín, no sólo el patrón del amor, también de las personas con epilepsia


El color lavanda es el color de la epilepsia, ya que la lavanda es la flor internacional de la epilepsia.


El día más romántico del año está a la vuelta de la esquina, una fecha llena de flores, chocolates, cartas, peluches, cenas a la luz de las velas, una que otra joya y mucho amor, ¡qué adorable es el Día de San Valentín! Esta fecha conmemora a un santo cristiano, pero si sólo quieres celebrar el amor, ya sea porque la religión no es lo tuyo o porque simplemente practicas otra, puedes quedarte con el Día de los enamorados o el Día del amor y la amistad. No obstante, esta celebración viene de un santo, patrón del amor,…la epilepsia y ¡¿los apicultores?! Peculiar santo. Dado que es patrón de más de una cosa y la epilepsia compete a las ciencias médicas, celebremos este día especial aprendiendo juntas sobre el Día de San Valentín, su historia y de paso, por qué no, aprender un poco sobre la epilepsia.


Veamos un poco de historia. Como muchos santos, la historia de San Valentín, nace como una mezcla de ficción y realidad, un poco de mito, una pizca de realidad; lo dejas cocer en el horno de la historia por 16 siglos y ¡boom!, obtienes un santo y una fecha especial. Que no te sorprenda saber que existen dos San Valentines, conocemos a San Valentín de Roma y a San Valentín de Terni, mientras tanto los historiadores aún discuten quién es San Valentín. Algunos dicen que hubo dos personas, otros que sólo existió San Valentín de Terni y que el de Roma, es un invento, y hay un grupo adicional el cual sostiene que en realidad son la misma persona. Sea cual sea la situación, veamos un poco de este santo y por qué terminamos celebrando el día de San Valentín en la actualidad. San Valentín vivió en el siglo II en un tiempo donde el cristianismo y las antiguas creencias romanas estaban en una contienda perpetua. El emperador de Roma, en esos momentos, había prohibido las bodas, pero a San Valentín le dio igual la prohibición y continuó realizando bodas en secreto, por cierto un secreto muy mal guardado, dado que pronto le cayó la guardia romana y fue arrestado. Se dice que en su juicio, el juez Asterius, le dio una oportunidad de mostrar que su Dios era real, si le devolvía la visión a su hija, Valentín obtendría un deseo. Valentín le rezó a Dios y ocurrió el milagro, la hija de Asterius recuperó la visión. Con ello, Valentín obtuvo un deseo y en lugar de pedir la libertad, pidió que toda la mansión del juez se volviera cristiana, y así sucedió. El nuevo juez cristiano no lo mandó a ejecutar y Valentín continuó profesando bodas hasta que el mismo emperador, Claudio II, lo mandó a capturar y lo interrogó personalmente. Se condicionó su propia vida a cambio de volver a la religión romana. Valentín intentó lo contrario, se propuso convertir al emperador al cristianismo, asunto que no le causó gracia a Claudio II y por el cual decapitó a Valentín. Antes de perder la cabeza, le escribió una última carta de amor a Julia, la hija de Asterius y su amor, para finalizarla firmó: de tu Valentín. Tres siglos más tarde, nacería el Día de San Valentín, cuando el Papa Gelasio I intentó eliminar una fiesta romana, llamada Fiesta Lupercal; una festividad dedicada al dios Fauno y a la fecundidad, donde adolescentes se disfrazaban de lobos y cabras y azotaban a mujeres pidiendo fecundidad. Gelasio I prohibió la fiesta, la cristianizó y nació el Día de San Valentín, el día del amor. Como dato curioso te digo que en Roma, en la Basílica de Santa María, puedes ver los restos de San Valentín. Incluso algunos consideran que ir a ver su reliquia, su cráneo adornado con flores, causa que encuentres a tu verdadero amor.



Aunque hoy el Día de San Valentín lo celebramos como un día de amor, el santo tiene poco que ver con este tema. Fue más un salvoconducto para eliminar una fiesta romana.



Dejemos la historia y pasemos a la salud. ¿Qué tiene que ver San Valentín con la epilepsia? La verdad es que Valentín de Terni, el santo, no tiene nada que ver, al menos no directamente. El culto de San Valentín y la epilepsia, nació en el siglo XIII, muy lejos de la vida del santo y también bastante alejado de la fiesta de San Valentín. Se considera que el santo y esta condición quedaron unidos por cómo se pronuncia Valentín en Alemán, que es “fallentin”, y en esos tiempos la epilepsia se llamaba la enfermedad del caer (fall disease). Para que entiendas por qué, es necesario saber un poco de la epilepsia. Esta condición ocurre por la hiperexcitabilidad neuronal, que simplemente significa que muchas neuronas, las células del cerebro, se activan al mismo tiempo. La mayoría asocia a la epilepsia con la aparatosa visión de una convulsión motora, donde la persona cae y tiembla o se agita descontroladamente. Sin embargo, ese es sólo un tipo de convulsión. Para nuestro caso simplificado, existen 3 tipos de convulsión, las generalizadas, que a su vez se dividen en motoras y no motoras (antes se llamaban grand mal y petit mal) y las de tipo focal. Las convulsiones motoras o grand mal son aquellas en las que la mayoría piensa cuando se habla de epilepsia y ya las discutimos. Las convulsiones no motoras o petit mal se llaman crisis de ausencia. En estos casos la persona no cae al suelo, solamente deja la mirada fija y frena todas sus actividades; cuando vuelve en sí, no recuerda nada, simplemente continúa como si nada. Que no te engañe el que esto no sea aparatoso, la persona acaba de convulsionar. Finalmente, las focales son las menos reconocidas por la población general. En este tipo de convulsión no se excitan todas las neuronas del cerebro, sólo una pequeña población de ellas lo hace. En este caso la persona sí se puede mover, pero tendrá alucinaciones o no podrá hablar o estará muy confundida.



Existen varios tipos de convulsiones y cada uno se ve diferente. Recuerda esto, ocurre por activación neuronal elevada.


Existen muchas causas que pueden concluir en una convulsión, como síndromes, el azúcar baja, el alcohol, un buen golpe en la cabeza, incluso la fiebre puede terminar en una convulsión. La epilepsia, por su lado, es cuando se han tenido más de dos convulsiones y son recurrentes. Dentro de la epilepsia, ya existen varias enfermedades o condiciones reconocidas. Algunas desaparecen conforme la persona crece y otras se quedan toda la vida; se ha observado que la genética tiene mucho que ver. Se han encontrado 977 genes asociados a la epilepsia. Hoy tenemos muchos tratamientos que ayudan a que las neuronas se relajen y no disparen todas al mismo tiempo, pero en la Edad Media no era así. En la época Medieval, la epilepsia se asociaba a demonios que controlaban de vez en cuando a la persona. En su caso, la población medieval, sólo reconocía las convulsiones motoras o grand mal, las otras no eran parte de la “enfermedad de caer" porque la persona no se mueve fuertemente. San Valentín se volvió patrón de la epilepsia porque los monasterios en la Edad Media eran hospitales y como nosotros, que agrupamos enfermedades según su rama, como enfermedades endocrinas, gastrointestinales, infecciosas, ellos las agrupaban por santos y a San Valentín se le otorgó la epilepsia. Con el tiempo, el arte y la iconografía pintarían a San Valentín exorcizando demonios y curando a los epilépticos.



Si en alguna ocasión ves a alguien sufrir una convulsión, lo más seguro es que reconozcas un grand mal. No te asustes, no hay peligro. Si la persona está cayendo, ayuda a que ésta llegue al suelo para que no se pegue, pon un abrigo o chamarra bajo su cabeza, como si fuera una almohada y finalmente, quita cualquier objeto que se pueda caer o que la persona pueda tomar durante su convulsión.Una vez hecho esto, deja que pase la convulsión, no sostengas su cabeza, no sujetes a la persona o le intentes poner un calcetín en la boca. Cuando acabe la convulsión y la persona vuelva en sí, dile que convulsionó. Usualmente, no es necesario llamar a una ambulancia porque las convulsiones no suelen ser peligrosas. Llama a emergencias si la persona lleva 5 o más minutos convulsionando, si el ataque ocurre en agua, si notas que la persona no puede respirar, si sabes que es la primera vez que convulsiona, si se lastima en la caída, si tomó algún objeto durante la convulsión o si vuelve en sí e inmediatamente vuelve a convulsionar.



Una convulsión, sobre todo una motora, puede asustarnos, más si no hemos visto una. Sin embargo, puedes ayudar evitando que la persona caiga fuertemente al suelo, quitando objetos que puedan caer, alejando a otras personas, haciendo una almohada con algún abrigo y midiendo el tiempo. Recuerda no sostener la cabeza, no sostener el cuerpo y sobre todo nada de calcetines en la boca.



Esta es la historia de San Valentín y cómo terminó este santo siendo patrón de los enamorados y de los epilépticos. En realidad, en su vida no estaba muy conectado a ninguna de las dos cosas. Un Papa necesitaba eliminar una fiesta pagana y encontró que San Valentín había muerto un 14 de febrero y dijo: “excelente reemplazo para la fiesta lupercal”. Con la epilepsia, los monasterios y su pronunciación alemana lo llevarían a ser el santo protector.


Bueno, antes de terminar queda un último misterio, qué tiene que ver con las abejas. Se cree que viene de los inicios de la primavera y el florecer de las flores, que empieza a ocurrir en febrero. También podría tener alguna relación por la creencia de que cupido usaba miel en sus flechas. Otra teoría es que las abejas y las flores representan la fecundidad de la Tierra. Finalmente, existe la suposición de que la miel representa un afrodisiaco. Espero que hayas aprendido y disfrutado de las leyendas de San Valentín, pero lo que más deseo es que hayas aprendido un poco sobre la epilepsia y convulsiones y qué hacer cuando te toque ver un caso. Nada de demonios ni seres mágicos, sólo son unas neuronas agitándose fuertemente.



Lo más raro no es que sea patrón de la epilepsia, es que sea patrón de las abejas y apicultores.



Referencias


Leonardo Palacios-Sánchez, Luisa María Díaz-Galindo, Juan Sebastián Botero-Meneses, Saint Valentine: Patron of lovers and epilepsy, Repertorio de Medicina y Cirugía, Volume 26, Issue 4, 2017, Pages 253-255, ISSN 0121-7372,

https://doi.org/10.1016/j.reper.2017.08.004.


O´Connell, R. (2022, February 10). Behind the mystery of Saint Valentine's bones. Travel. Retrieved February 5, 2023, from https://www.nationalgeographic.com/travel/article/behind-the-mystery-of-st-valentines-final-resting-place



Anwar, H., Khan, Q. U., Nadeem, N., Pervaiz, I., Ali, M., & Cheema, F. F. (2020). Epileptic seizures. Discoveries (Craiova, Romania), 8(2), e110. https://doi.org/10.15190/d.2020.7


Huff JS, Murr N. Seizure. [Updated 2022 Oct 22]. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2022 Jan-. Available from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK430765/


CDC. (2022, January 2). Seizure first aid. Centers for Disease Control and Prevention. Retrieved February 5, 2023, from https://www.cdc.gov/epilepsy/about/first-aid.htm


The Druid Way. (2022, February 23). Saint Valentine & his beekeeping patronage. Order of Bards, Ovates & Druids. Retrieved February 5, 2023, from https://druidry.org/resources/saint-valentine-his-beekeeping-patronage

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