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30 Datos que los hombres no saben y muchas mujeres tampoco sobre la fisiología femenina



Sabías que la medicina puede ser bastante machista. Y no, no me refiero a la capacidad de estudiar esta licenciatura. En realidad, eso ha cambiado bastante, cada vez hay más mujeres en las carreras de ciencias de la salud. Aunque sigue habiendo lugares donde no permiten que la mujer estudie esta carrera o que pueda atender pacientes. Incluso en nuestro país hay lugares donde es peligroso que esté una médica, pero eso es tema de otra ocasión. A lo que me refiero es que a la hora de estudiar medicina encontrarás que todo es androcéntrico. Siempre que se aprende cómo funciona el cuerpo humano se usa el modelo hombre de 70 kg y 1.70 metros, pero aceptemos que la mitad de nosotras no somos hombre, ni pesamos 70 kilos y varias somos más petit. Incluso a la hora de estudiar diferencias en el cuerpo femenino, muchos médicos y estudiantes sufren porque es un poco más complejo, al menos, en algunos aspectos. Y los más ingenuos pueden caer en errores bastante vergonzosos. ¡Te estoy viendo alumno que confundió el clítoris con la uretra e intentó meter mal una sonda! Para conmemorar este Día Internacional de la Mujer, descubramos algunos fascinantes datos sobre la mujer, su fisiología y su salud.

  • Genéticamente somos muy parecidas mujeres y hombres, pero no somos idénticas. Las mujeres tenemos dos cromosomas X y los hombres tienen uno X y uno Y. Lo que nos vuelve del sexo femenino no es la presencia de las X, sino la ausencia del cromosoma Y, que tiene un gen llamado SRY.

  • Se puede decir que todo mundo inicia con ambos sexos porque comenzamos con dos conductos llamados de Müller y de Wolff (que formarán el sistema reproductor) y un par de gónadas primordiales. Si hay gen SRY, hay testosterona y se “borra” el conducto de Müller y las gónadas se vuelven testículos. Al contrario, si no hay SRY, ni testosterona, se “borra” el conducto de Wolff y las gónadas se vuelven ovarios.

  • A diferencia de los hombres, las mujeres nacemos con un número determinado de células reproductivas (óvulos) y se pierden rápidamente. En estado fetal se tienen 6 millones, al nacimiento 1 millón, en la pubertad 300 mil y en la menopausia quedarán alrededor de 100.

  • Las mujeres conformamos un órgano endocrino temporal cada mes. Al liberarse el óvulo, se forma un órgano llamado cuerpo lúteo, cuya función es mantener un embarazo a través de hormonas. Si no se concibe, este órgano se desintegra y comienza la menstruación.

  • Podrías llegar a confundirte y pensar que las mujeres hacemos la placenta, pero no es así. La placenta no es un órgano hecho por la madre, la origina el embrión. Es más, la placenta se comporta un poco como un parásito y secreta proteínas que apagan el sistema inmune para no ser atacada por la madre.


Todas las personas inician con los dos sistemas reproductivos hasta que uno es “borrado”. En el caso de las mujeres, se elimina el conducto de Wolff por lo que no se forma el aparato reproductor masculino.

  • El útero es un órgano muy elástico. Cuando una mujer no está embarazada mide unos 8 cm de largo, pero en un embarazo se extiende entre 55 y 60 cm y es del tamaño de una sandía.

  • El útero también es fuente de dolor. Muchos hombres no entienden el dolor menstrual tipo cólico, pero si han sentido un calambre pueden empezar a imaginarlo. El útero está compuesto de músculo y el cólico es una contracción dolorosa, al igual que un calambre. Además, este calambre está por dentro, nada de sobarse, ni de hielo, ni de cremitas.

  • La endometriosis es una enfermedad puramente de las mujeres. El útero tiene tres capas, la interna o endometrio, la media o miometrio, que es músculo, y una externa llamada perimetrio. En la endometriosis la capa interna se mete al músculo e igualmente que el endometrio normal, sangra en la menstruación. Sólo que en este caso no sale la sangre y tejido muerto, por lo que crea una gran inflamación y dolor, como ser apuñalada. Que no se diga que las mujeres no sienten dolor.

  • La vagina tiene el mismo tipo de epitelio (el tejido que recubre superficies) que el interior de las mejillas. Si pasas tu dedo o lengua por tu mejilla sabrás cómo se siente una vagina.

  • Muchos hombres no encuentran el clítoris, pero también le ocurre a los médicos, sobre todo a alumnos. Uno de los errores más comunes durante un cateterismo es poner un catéter en el clítoris en lugar de la uretra, lo que genera un gran trauma en este órgano tan sensible. Para recordarle a todos, el clítoris está arriba, la uretra abajo. El clítoris tiene un gorrito, mientras que la uretra para nada tiene uno.



El clítoris es más grande de lo que parece, tiene todo un cuerpo, aunque en el exterior no se vea tan grande.


  • El mito sobre el himen y la virginidad ha hecho mucho daño a la mujer. Hoy en día muchos y, peor, muchas creen que un himen intacto es símbolo de virginidad. Esto es falso. En primer lugar, el himen rara vez cubre toda la vagina, el que lo hace se llama imperforado y suele simbolizar una visita al médico durante la adolescencia para ser perforado y pueda salir la menstruación. En segundo lugar, es una membrana que se puede romper sola al estirarse.

  • Existen muchos tipos de himen y cada mujer puede tener un tipo. Existe el microporoso, septado, anular, cribiforme, poroso e imperforado.

  • Una lección de anatomía, la vagina es un tubo musculoso. La vulva es la parte genital exterior, lo que muchas personas llaman vagina.

  • Las mujeres no tenemos próstata, ¡gran sorpresa!, pero tienen un homólogo, una glándula que pocas conocen llamada glándula de Skene. El trabajo de este órgano es secretar un moco antimicrobiano en la uretra para evitar infecciones urinarias.

  • La glándula de Skene, se cree, es la que produce la eyaculación femenina. Esta no debe de confundirse con el moco que producen las glándulas de Bartholin, que son las que causan el líquido que acompaña a la excitació

Existen muchos tipos de himen y no tienen nada que ver con la virginidad.


  • El corazón femenino es más pequeño, pero más poderoso. El corazón de una mujer pesa casi 100 gramos menos que el de un hombre, pero tiene más células contráctiles, llamadas cardiomiocitos.

  • Las mujeres tenemos menos sangre. Un hombre adulto tiene 5.5 litros, mientras que una mujer carga 4.5 litros de sangre. Esto también ayuda a que las mujeres tengan una presión sanguínea menor.

  • La hemoglobina es la proteína que transporta oxígeno por nuestro cuerpo. Los hombres tienen más que las mujeres. Un hombre puede tener 13.6 a 16.6 gramos por decilitro. Por otro lado, las mujeres tenemos de 11.6 a 15 gramos por decilitro. Por lo tanto, una mujer carga menos hierro y oxígeno por su cuerpo.

  • Las mujeres contamos con menos glóbulos rojos y menos células sanguíneas viejas, esto porque las cambiamos más seguido, en parte por la menstruación. Esto hace que la sangre femenina sea menos viscosa.

  • Las mujeres corremos mayor riesgo de trombosis, que es cuando la sangre se coagula dentro de los vasos sanguíneos. Esto es porque las mujeres poseemos más estrógeno y esto afecta la destrucción de microtrombos. Además, si tomas anticonceptivos, estos tienen estrógeno, aumentando más la posibilidad de sufrir un trombo.



Menor cantidad de sangre y menor viscosidad confieren un poco de protección contra la hipertensión.


  • A veces nuestros compañeros no parecen detectar olores desagradables o prefieren ignorarlos. Esto es porque las mujeres al parecer tenemos un mayor sentido del olfato, aunque esto sigue en duda entre diferentes equipos científicos. Algo que sí se ha visto, es que las mujeres tienen casi el doble de neuronas en el bulbo olfatorio, la parte de la nariz y cerebro encargada de los aromas.

  • Las mujeres contamos con un mejor oído, ya que logramos escuchar frecuencias más altas, superiores a 2000 Hz. Se ha propuesto que esta condición ayuda con la maternidad, puesto que permite escuchar el llanto de un bebé con más facilidad.

  • Se ha visto que las mujeres tenemos mayor capacidad para ver tonos de color. El sexo femenino suele tardar menos en identificar y diferenciar los colores. Se ha notado que especialmente tiene mayor capacidad para notar tonos del medio del espectro visible, donde se encuentran los colores verde y amarillo.

  • El daltonismo es un grupo de defectos visuales que impide ver los colores. Los hombres son más propensos a sufrir esta enfermedad, ya que los defectos para la visión de colores se encuentran en el cromosoma X. Dado que las mujeres tenemos dos cromosomas X, aun con uno enfermo, el otro puede rescatar nuestra visión.

  • En relación con el tacto, las mujeres tenemos menos grosor en la piel. Nuestra piel es 25% más delgada.



Las mujeres perciben más tonos de color, especialmente los de en medio del espectro visible.

  • Se ha llegado a decir en la historia que la mujer es el sexo débil. Sin embargo, contra los microbios los hombres tienen las de perder. Las mujeres detentan mejores y más potentes respuestas inmunes que los hombres. Por ello, suelen curarse más rápido de infecciones y las vacunas tienen mejor índice de protección en ellas.

  • Aunque los sistemas inmunes son más fuertes en mujeres, esto no siempre es una ventaja. Las enfermedades inmunes suelen ser más prevalentes en mujeres. Hay mayor probabilidad de que el sistema inmune se salga de control en una mujer que en un hombre.

  • Las mujeres que han pasado la menopausia necesitan más calcio y vitamina D, ya que sus huesos se debilitan más que los de un hombre de la misma edad. Esto gracias a que la caída del estrógeno, crea un ambiente permisivo para que los osteoclastos, una célula del hueso, rompan más hueso del que se fabrica.

  • Las mujeres, aunque necesitamos una cantidad menor de nutrientes, somos más propensas a la falta de éstos, especialmente de hierro. En gran medida porque la menstruación tira sangre y hierro con ella.

  • Las mujeres tenemos menos vello por falta de testosterona. Puede dar vergüenza cuando presentamos demasiado vello, pero puede ser un aviso de un problema en nuestro cuerpo. Esta condición se llama hirsutismo y es común en enfermedades que aumentan la producción de testosterona.

Las mujeres tienen un sistema inmune más poderoso, que es un arma de doble filo. Protege más, pero se sale de control más a menudo.


Referencias

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