Descubre que es la diabetes y como la diabetes afecta al cuerpo



El 14 de noviembre es la fecha en la que se celebra el día mundial de la diabetes con el propósito de aumentar el conocimiento y ayudar a la prevención de esta enfermedad. La diabetes es una de las enfermedades más importantes no sólo en México sino en el mundo. La Federación Internacional de la Diabetes calcula que 1 de cada 10 adultos en el mundo tiene diabetes por lo que esto significa que 537 millones de personas padecen está enfermedad. México es de los países más azotados por la diabetes y obesidad, esta enfermedad es la principal causa de muerte en mujeres y la segunda causa de muerte en hombres. Aún siendo una enfermedad de lo más común muchos no sabemos a ciencia cierta qué es la diabetes. Muchos nos quedamos con la idea de que la diabetes es no poder comer azúcar. Sin embargo, es una enfermedad super compleja que afecta varios órganos del cuerpo. Por lo tanto exploramos un poco sobre la diabetes para comprender mejor esta patología.


La diabetes es una condición crónica que afecta como el cuerpo transforma la comida en energía para las células. Cuando comemos nuestro sistema digestivo que incluye la boca, el esófago, el estómago, el hígado, la vesícula, el páncreas y el intestino se encargan de romper lo que consumimos en moléculas, si lo piensas es algo bastante increíble transformar algo tan grande en algo tan pequeño como una molécula. Estas moléculas se dividen en diferentes tipos de nutrientes. Los principales nutrientes son los carbohidratos, las grasas y las proteínas y cada uno de estos nutrientes tiene un rol en el cuerpo. Las grasas sirven para mantener la temperatura, guardar energía y hacer hormonas. Las proteínas sirven para construir las diferentes partes del cuerpo y los carbohidratos son lo que las células usan para comer y conseguir su energía. La mayoría de lo que comemos es carbohidrato que a partir de reacciones bioquímicas se transforma en glucosa que es un tipo de azúcar. La glucosa entra a través del intestino en la sangre y esto eleva nuestra glucosa en sangre. El páncreas tiene unas células especiales llamadas células beta que cuando detectan glucosa empiezan a sacar insulina. La insulina es una hormona cuyo trabajo es avisar a las células del cuerpo que coman azúcar y así la glucosa de la sangre pasa a estar dentro de las células.




En la diabetes puede pasar que no se produzca insulina o que las células no respondan a esta. Si no hay insulina las células no se enteran que hay glucosa en la sangre y no se la comen. En el otro caso si hay insulina pero las células del cuerpo deciden ya no responder y al igual que en el otro caso dejan el azúcar en la sangre y no se la comen. Esta es la principal diferencia para diferenciar entre la diabetes mellitus tipo 1 y tipo 2. La diabetes mellitus tipo 1 es más rara y le ocurre a gente joven, es lo que antes se conocía como diabetes infantil. En el caso de la diabetes mellitus tipo 1 las células del sistema inmune se confunden y empiezan a atacar a las células beta del páncreas, por esa razón deja de haber insulina ya que las células beta del páncreas mueren. En el caso de la diabetes mellitus tipo 2 las células beta del páncreas si hacen insulina pero el resto de las células no responden a ella. Dado que la diabetes mellitus tipo 2 es la más común con el 90-95% de los casos ahondaremos más en ella.


¿Qué lleva a las células del cuerpo a no responder a la insulina? La realidad es que la respuesta es compleja y no del 100% entendida. Se dice que la diabetes es multifactorial porque muchas variables participan en su desarrollo. Por un lado se habla de genes que es material heredable, heredamos la mitad de nuestra carga genética de mamá y la otra mitad de papá. Se han encontrado más de 130 variantes genéticas asociadas a la diabetes y esas 130 variantes genéticas sólo explican el 15% de los casos. Cuando hablamos de genes en la diabetes hablamos de fallas genéticas principalmente en las células beta del páncreas, las encargadas de producir insulina, y de las células del tejido adiposo, las células que guardan la grasa.



Hablando de las células de la grasa estás empiezan a fallar con la obesidad.

Con la obesidad nos referimos a variables ambientales. Uno no se vuelve obeso por arte de magia, la obesidad es causada por falta de ejercicio, exceso de energía (comer de más) y qué tipo de nutrientes es el que más consumimos. La obesidad, aunque no lo creas, es un estado proinflamatorio. Se ha visto que las células de la inflamación y las moléculas que causan inflamación aumentan con la obesidad. Esta inflamación ocasionada por la grasa causa disfunciones en las células del tejido graso y de las células que producen insulina. Finalmente, la obesidad causa que el cuerpo deje de usar azúcar, la comida preferida de las células, y empiece a utilizar grasa para suplir la energía de las células pero esto causa que el azúcar se quede en la sangre y esto conlleva muchos problemas.


El azúcar que se queda fuera de las células empieza con el tiempo a hacer de las suyas. El azúcar fuera de las células en realidad es bastante tóxica y causa muchos cambios en el cuerpo. Antes de ver como el azúcar causa daños debes saber un poco del sistema circulatorio. En nuestro cuerpo existen millones de vasos que transportan sangre, unos son grandes como las arterias y venas otros son casi invisibles y solo los puedes ver en un microscopio, estos micro vasos se llaman capilares. La función de estos vasos es llevar oxígeno y nutrientes a las células de todo el cuerpo y al mismo tiempo llevarse desechos y dióxido de carbono (CO2) de las células. Para funcionar bien estos vasos deben estar abiertos y no tapados, imagínalos como un drenaje, quieres que esté libre para que fluya el agua. Bien, pues resulta que el azúcar daña a los capilares. Para empezar hace que ya no se sintetice una hormona llamada Óxido Nítrico (NO). El óxido nítrico hace que los capilares estén relajados; sin óxido nítrico el capilar se empieza a cerrar. El azúcar también hace que el cuerpo secrete una molécula llamada PDGF que causa que se produzcan demasiadas plaquetas, unos pedacitos de célula que ayudan a coagular la sangre cuando hay una lesión. Sin embargo, muchas plaquetas vuelven a la sangre viscosa y causan que se coagule los vasos haciendo un tapón. El azúcar en la sangre además reduce la formación de una molécula llamada plasmina que se encarga de destruir coágulos. Finalmente el azúcar se pega a las proteínas de la sangre y en vez de moverse bien estas proteínas se vuelven muy pesadas y se atoran el los capilares. Todo esto junto causa que se obstruyan los capilares y la sangre no pueda moverse. Sin flujo de sangre los órganos se empiezan a infartar y a sufrir de algo llamado isquemia que es la falta de oxígeno. Esto conlleva a que los órganos del cuerpo empiezan a sufrir y sus células se empiecen a morir.





Los tres órganos que más sufren en la diabetes son los riñones, los ojos y los nervios. Comencemos con los riñones. En los riñones existen unas células que se llaman podocitos. El trabajo de los podocitos es filtrar la sangre para que los desechos salgan por la orina. Con demasiada azúcar y los vasos tapados los podocitos se mueren así que el riñón ya no filtra bien, en lugar de hacer bien su trabajo el riñón empieza a tirar las proteínas por la orina. Esto finalmente lleva a falla renal donde el riñón no se deshace de los desechos y tira las proteínas del cuerpo. Ahora veamos qué ocurre en los ojos. En los ojos existe una zona llamada retina que tiene células que nos permiten ver. Pues resulta que al taparse los capilares del ojo empieza a haber isquemia (falta de oxígeno). El ojo inmediatamente se asusta y decide hacer nuevos vasos para otra vez recibir oxígeno. El problema es que el ojo hace los nuevos vasos sobre la retina así que se tapan las células que permiten la visión por lo que da ceguera. Finalmente, hablemos de los nervios. La falta de sangre en los nervios causa que estos se empiecen a destruir. Si se pierden los nervios pequeños se pierde la habilidad de sentir dolor y la temperatura. Cuando se dañan los nervios grandes se pierde la habilidad del tacto y del movimiento. Uno podría pensar que perder la sensación de dolor no es tan malo pero el dolor es necesario porque nos avisa de que algo no está bien. Muchas veces la gente ni se entera de que el pie se infecta porque no siente dolor y terminan perdiendo el pie. Unos datos relacionados a este párrafo que te pueden sorprender es que la diabetes es la principal causa de ceguera, la principal causa de pérdida renal y la principal causa de daño nervioso venciendo a todas las demás enfermedades que afectan a estos órganos.



Un ejemplo: observa estas imágenes, lo que ves es el interior del ojo o lo que en medicina se llama el fondo de ojo. La primera es un ojo normal en donde se ven los vasos normales. Las otras 3 son como se va degenerando el ojo. La última imagen muestra un ojo dónde ya todo está tapado por sangre, vasos y proteínas, ese ojo ya no puede ver.


Tanto si tienes diabetes como si intentas prevenirla lo esencial está en los hábitos de vida. Lo primero es comer sano y elegir bien los nutrientes. Es mucho mejor comer calabaza verde que papas fritas pero eso ya lo sabes. Lo siguiente es que te mantengas en tu peso correcto. Para saber si estas en tu peso puedes usar una calculadora de BMI para conocer tu índice de masa corporal, lo que quieres es estar en normal no en sobrepeso, no en obesidad y tampoco quieres estar en infrapeso. El infrapeso aunque no lo creas también causa problemas con el azúcar y la insulina. Finalmente, debes hacer ejercicio. Y no, no tienes que dejar el alma en el gimnasio ni correr un maratón. La asociación americana del corazón recomienda 150 minutos de ejercicio moderado a la semana, por día no es ni siquiera 30 minutos. No obstante, para mayor beneficio la asociación americana del corazón recomienda 300 minutos a la semana lo que equivale a 5 horas de ejercicio o 43 minutos de ejercicio por día. También puede valer la pena hacerse un análisis genético para que conozcas tus genes relacionados a la obesidad y al ejercicio como el que se realiza en Predilab. Para terminar tu mejor guía en la prevención y tratamiento de la diabetes es una nutrióloga, ella te ayudará a hacer planes alimenticios para prevenir y planes especiales para tus necesidades si ya tienes diabetes. También te ayudará a saber que ejercicios te conviene realizar ya que también saben mucho de la fisiología del ejercicio.

Referencias

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