Descubre la Hipótesis de la Higiene: Microbios, Inmunidad y Vida Moderna
- Juan Pablo Dovarganes Queipo
- Jul 8, 2024
- 8 min read
Updated: Oct 21, 2025

EstĆ”s por tener a tu bebĆ© y ya has hecho todo por resguardar su salud: pruebas genĆ©ticas, como el NIPTĀ que ofrece Nanocare, acudir diligentemente al ginecólogo y buscar los mejores productos para bebĆ©s. Ya estĆ”s lista; ahora viene la parte de cuidarlo en casa. Todo limpio, todo estĆ©ril, que ningĆŗn bichejo se atreva a acercarse. Tu bebĆ© crece un poco y ahora sufres porque todo se lo lleva a la boca. Tanto proteger la limpieza y el pequeƱĆn no te ayuda. EstĆ”s emocionada por enseƱarle el mundo a su alrededor y parece apreciar mĆ”s la tierra que el parque. Ā”QuĆ© frustrante es la higiene de los infantes! Pero no te frustres de mĆ”s, acompƔƱame a descubrir todo acerca de la hipótesis de la higiene, que dice que tal vez esa suciedad no sea tan mala, ya que ayuda a formar un sistema inmuneĀ fuerte y evita alergias y enfermedades autoinmunes. Conmemora este DĆa Mundial de la AlergiaĀ con NanolabĀ y Nanocare explorando cómo la higiene impacta en tu bebĆ©.
Explorando el mundo a travƩs de la boca
ĀæPor quĆ© los bebĆ©s se llevan todo a la boca? Lo hacen porque es la forma sensorial con la que investigan y reconocen el mundo. A los adultos nos da asco y nos genera confusión, ya que solemos investigar el mundo con la vista o el oĆdo, no con la boca. Sin embargo, el sentido sensorial mĆ”s desarrollado en la infancia temprana es la boca, y por ella los bebĆ©s indagan acerca de los objetos. Los pequeƱos suelen escoger primero la boca, luego las manos y, al final, la vista para explorar todo lo que les rodea.Ā
Aunque nos desagrade, es completamente normal y sano que un bebĆ© se lleve lo que ve a la boca. Expertos en el lenguaje indican que es bueno para el desarrollo del habla, ya que permite que los bebĆ©s practiquen diferentes movimientos con la lengua. AdemĆ”s, suelen balbucear mĆ”s si estĆ”n explorando un objeto con la boca, lo que tambiĆ©n desarrolla el habla. Explorar el mundo con la boca tambiĆ©n los ayuda a comer alimentos sólidos, dado que aprenden a coordinar manos, ojos, boca y lengua, haciendo la transición mĆ”s simple. Finalmente, esto entrena al sistema inmune, ya que todo tiene bacterias y el cuerpo debe reconocerlas. Claro, hay que estar atentas a quĆ© se llevan a la boca y quitar todo lo que pueda ser peligroso, como baterĆas, productos quĆmicos, objetos punzocortantes o demasiado pequeƱos, ya que podrĆan atragantarse.Ā

Los bebƩs exploran el mundo con la boca.
¿De dónde viene la hipótesis de la higiene?
Esta hipótesis postula que, con la industrialización, el cambio de hĆ”bitos y nuestra pasión por la limpieza, el sistema inmuneĀ de los niƱos ya no se entrena como antes. Esto los lleva a desarrollar alergias, asmaĀ y enfermedades autoinmunes con mĆ”s facilidad. La hipótesis se basa en la observación de que en paĆses desarrollados hay mayor incidencia de enfermedades autoinmunesĀ que en paĆses en vĆas de desarrollo. TambiĆ©n se apoya en la observación de que en familias de altos ingresos y mayores estĆ”ndares de vida, los hijos presentan con mĆ”s frecuencia este tipo de enfermedades. Finalmente, se basa en la observación de que, antes de la industrialización, no se observaban estas patologĆas con tanta frecuencia.Ā
La respuesta inmune frente a microbios
El sistema inmuneĀ es increĆblemente complejo; seguimos descubriendo cosas nuevas de Ć©l. Una de las maravillas descubiertas es que el sistema inmuneĀ puede elegir cómo actuar: puede volverse muy agresivo o bastante pacĆfico. LosĀ linfocitos T CD4Ā son un tipo deĀ cĆ©lula inmuneĀ y actĆŗan como los generales del cuerpo, ya que deciden cómo deben comportarse las demĆ”s cĆ©lulas. UnĀ linfocito T CD4 puede ser extremadamente bĆ©lico o elegir la paz y coexistencia. En los aƱos 80 descubrimos que existen subtipos de linfocitos T CD4Ā y los agrupamos en dos clases: Th1Ā y Th2. Aunque ahora conocemos mĆ”s subtipos, por el momento nos enfocaremos en estos.
Th1Ā y Th2,Ā aunque son cĆ©lulas de la misma clase, actĆŗan de manera diferente. Th1 secreta molĆ©culas explosivas que hacen que el sistema inmuneĀ sea agresivo y eficaz en la eliminación de infecciones. Por otro lado, Th2 secreta molĆ©culas mĆ”s suaves que no activan al sistema inmuneĀ con la misma intensidad. A menudo, las respuestas Th2 no logran combatir una infección completamente. Aunque cualquiera podrĆa pensar que Th1Ā es ideal, la realidad es mĆ”s compleja: el equilibrio es lo ideal. Una respuesta inmune dominada por Th1Ā puede causar efectos graves y mortales, como shock, paro cardĆaco y destrucción de órganos. Por el contrario, una respuesta puramente Th2Ā es insuficiente para combatir infecciones.Ā

Las respuestas Th1Ā son fuertes y violentas, mientras que las Th2Ā son leves, optando por la coexistencia.
LaĀ hipótesis de la higieneĀ postula que los niƱos que no se enfrentan a infecciones, tienden a desarrollar respuestas Th2Ā y no aprenden a modular adecuadamente su sistema inmune. Un respaldo a esta hipótesis son los anticuerposĀ que se producen con la respuesta Th2. Existen diferentes clases de anticuerpos: IgG, IgM, IgE, IgD e IgA. Las respuestas Th1Ā producen anticuerpos IgGĀ eĀ IgM,Ā que son los mĆ”s efectivos para luchar contra infecciones. Por otro lado, lasĀ respuestas Th2Ā producen anticuerpos IgE, que, curiosamente, son los responsables de reacciones alĆ©rgicas. Cuando el anticuerpo IgEĀ se une a una cĆ©lula llamada mastocito, estas liberan las molĆ©culas que producen los sĆntomas de la alergia.
La regulación del sistema inmuneĀ
Posteriormente, descubrimos que los linfocitos T CD4 podĆan transformarse en otro subtipo con cualidades sorprendentes. Durante su etapa temprana, cuando son ābebĆ©sā aprenden a identificar lo propio en el timo, un órgano en el pecho. LosĀ linfocitos TĀ pasan por un examen donde no deben activarse en presencia de una molĆ©cula propia. Es la forma en que tus cĆ©lulas se autorreconocen. Cuando unĀ linfocitoĀ falla su examen es destruido, ya que es un peligro. Si sale del timo, puede crear una enfermedad autoinmune al atacar tu cuerpo. Sin embargo, algunos linfocitosĀ que fallan el examen reciben un nuevo trabajo, detener a sus compaƱeras, volviĆ©ndose un linfocito Treg.
LosĀ linfocitos TregĀ saben quĆ© es lo que no debe ser atacado y secretan molĆ©culas antiinflamatorias para detener ataques inmunes. Incluso pueden desactivar a un linfocito TĀ problemĆ”tico. TambiĆ©n hemos descubierto que existen linfocitosĀ Treg para molĆ©culas externas. Nuestro cuerpo estĆ” constantemente expuesto a millones de molĆ©culas diferentes, ya sea a travĆ©s de alimentos, aire o agua. Los linfocitosĀ TregĀ del timoĀ modulan respuestas inmunes hacia nuestras propias molĆ©culas, mientras que losĀ linfocitos Treg perifĆ©ricosĀ identifican molĆ©culas externas y modulan las respuestas hacia ellas. Por ejemplo, la primera vez que consumimos nueces, el sistema inmuneĀ determina si representan una amenaza. Si se decide que son inofensivas, se forma un linfocito TregĀ especĆfico para las nueces. Sin embargo, en algunos casos, el sistema inmuneĀ las reconoce como un peligro y monta una respuesta inmune violenta cada vez que se consumen, ya que no hay un linfocito TregĀ que pare el ataque.
La hipótesis de la higiene sugiere que los niños que experimentan mÔs infecciones desarrollan un sistema inmune que aprende a diferenciar mejor entre lo inofensivo y lo peligroso. Se postula que estos niños tienen un sistema inmune mÔs eficaz en la regulación debido a la formación de mÔs linfocitos Treg.

Los linfocitos TregĀ detienen ataques inmunes.
La vida moderna y el sistema inmune
Hoy en dĆa, la mayorĆa de la población vive en urbes con trabajos centrados en servicios y no en el campo. Ahora vamos al supermercado y escogemos productos pasteurizados, limpios, o los lavamos en casa. No comemos lo que encontramos por ahĆ; hoy en dĆa, todo viene en una caja de plĆ”stico listo para consumir. La mayor parte de nuestro dĆa la pasamos en interiores y no solemos estar en parques, rĆos o playas mĆ”s de lo necesario. Estamos aislados del medio natural y el sistema inmuneĀ no estaba tan preparado para estos cambios de vida.
En la actualidad nos enfrentamos a menos infecciones y microbios. En tu casa, tu sistema inmuneĀ no se va a encontrar con lo que tus antepasados pudieron haberse topado en una granja o en el medio natural. TambiĆ©n estamos expuestos a diferentes molĆ©culas en interiores. En casa solemos respirar mĆ”s CO2, hongos y partĆculas aromĆ”ticas. Piensa que tu sistema inmune sabe que tu detergente no es peligroso, pero el polen que flota fuera de casa, quiĆ©n sabe, podrĆa ser mortal.Ā
Las familias numerosas desaparecen
Seguro has visto esas antiguas fotos de familias con muchos hijos. Incluso si le preguntas a personas mayores, puedes descubrir que tienen varios hermanos. Hoy en dĆa, la familia se ha reducido y la dinĆ”mica familiar ha cambiado. Antes, la familia extendida vivĆa cerca, mientras que ahora, el nĆŗcleo familiar es mĆ”s pequeƱo. La hipótesis de la higiene sugiere que esta falta de āhacinamientoā familiar es perjudicial para el sistema inmune. Cuanto mĆ”s se conviva con otros individuos, mejor se adapta el sistema inmune. Diferentes edades y ocupaciones dentro del hogar permitĆan que el sistema inmune de los bebĆ©s estuviese expuesto a distintos microorganismos. Incluso hoy se observa que los bebĆ©s que comparten cuarto con padres o hermanos tienen menor riesgo de presentar enfermedades autoinmunes.

Actualmente, nuestros hogares son impolutos, las familias pequeƱas y vivimos aislados del medio natural.
Nuestros pequeƱos amigos
La especie humana tiene aproximadamente 200 mil aƱos y no ha evolucionado aislada. Esta coevoluciónĀ es evidente en animales que se han desarrollado junto a nosotros, como perros, gatos y otros animales urbanos. Hemos influido en la evolución de varias especies para convertirlas en fuente de alimento, como vacas, cerdos y pollos. Las plantas tambiĆ©n han evolucionado en conjunto con nosotros y dependemos de muchas de ellas para nuestra supervivencia. Las especies evolucionan para adaptarse a otras especies con las que conviven. De manera similar, hemos evolucionado en conjunto con los microbios que nos rodean.Ā
Aunque solemos pensar que todas las bacterias son enemigas, esto es incorrecto. En nuestro cuerpo conviven alrededor de mil especies de bacterias que han coevolucionadoĀ con nosotros. Les proporcionamos alimento y un hogar, y a cambio, ellas procesan alimentos, nos defienden y regulan nuestro sistema inmune. SegĆŗn la hipótesis de la higiene,Ā al alejarnos de la vida natural hemos ido perdiendo amigos microbiológicosĀ que solĆan modular elĀ sistema inmune. Se trata de microorganismos que han evolucionado en cercanĆa con nosotros. Por ejemplo, las bacterias presentes en la leche de vaca. Antiguamente, se bebĆa directamente del animal y, claro, traĆa cientos de bichos. Actualmente, viene ultrapasteurizada. Lo mismo ocurre con las frutas. Antes se recolectaban del suelo, ahora las desinfectamos. Esta relación entre humano, microbio y sistema inmuneĀ se ve en este ejemplo: Se ha observado que los niƱos que se enferman con parĆ”sitos intestinalesĀ no suelen desarrollar enfermedades autoinmunes.Ā
Es importante mencionar que laĀ hipótesis de la higieneĀ no sugiere exponer a tu bebĆ© a microbios peligrosos. Sin duda hay microbios extremadamente peligrosos que es mejor jamĆ”s conocer. LaĀ hipótesis de la higieneĀ propone que ciertas infecciones son tĆpicas del humano, benignas y permiten que el sistema inmune aprenda y se module correctamente. EstaĀ hipótesisĀ tampoco evita el tratamiento de infecciones. Se trata de que el cuerpo las conozca, no de mantenerse infectado. Al final, esta hipótesisĀ plantea que no todo tiene que ser extremadamente limpio y que puedes relajarte un poco. Los niƱos son naturalmente propensos a ensuciarse; es mejor verlo como un entrenamiento para sus sistemas inmunes que preocuparse. Tampoco tienes que esconder a tu hijo de todos. Conocer gente le permitirĆ” desarrollar habilidades sociales y a su sistema inmune; es un dos por uno. AsĆ que, ĀæquĆ© piensas de la hipótesis de la higiene?

No todas las bacterias son malas, muchas nos ayudan a estar sanos.
Referencias
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