Las variables en la pandemia de la obesidad



La obesidad es un problema de salud global, una epidemia que ha ido en aumento desde hace varios años. La obesidad ha ido en aumento con la llegada de la industrialización y el crecimiento de la urbanización, no obstante la Organización Mundial de la Salud (OMS) marca el inicio de la pandemia de obesidad desde 1975. A partir de 1975 la obesidad mundial se ha triplicado en el mundo, para el 2016, 1900 millones de adultos tenían sobrepeso y 650 millones eran obesos. Es claro que todos los países tienen en algún grado personas que tienen obesidad, no obstante hay países donde la epidemia de obesidad ha sido devastadora. Entre los países más afectados están Estados Unidos y México. Hoy en día en México 30% de la población es obesa, para el 2050 se proyecta que la mitad de los hombres sean obesos y 40% de las mujeres sean obesas. Esto es un grave problema de salud ya que la obesidad predispone a un gran número de enfermedades muchas de las cuales son de difícil tratamiento. Por ello es pertinente analizar un poco esta pandemia.


La obesidad se define de forma muy simple: Es el exceso de peso para la altura asociado a un aumento de grasa en el cuerpo. Sin embargo, la obesidad no es tan simple como decir: es culpa de la grasa y ya; la obesidad es un problema multifactorial que involucra el estilo de vida, la genética de cada persona, la sociedad, la dieta y el metabolismo. Todas estas variables se involucran en una compleja ecuación que da como resultado el desarrollo de la obesidad. La simplificación más sencilla para describir la obesidad es que hay un aumento en la ingesta de energía y un bajo uso de esta energía. En el cuerpo hay diferentes componentes, azúcares, grasas y proteínas. Las proteínas aunque se pueden usar como energía, se utilizan principalmente para la construcción de diferentes componentes del cuerpo. Los azúcares, por otro lado, tienen la función de actuar como energía rápida para que el cuerpo la utilice en el momento. Las grasas son el método en el que el cuerpo guarda energía para usarla después pero si no se utiliza nunca y solo llega y llega más energía esta simplemente se acumula y la persona desarrolla obesidad.



Nuestra sociedad está siempre en constante evolución, la vida no es la misma que en 1800 ni que en 1980 ni que en el 2000. Es más, cada vez es más cambiante pero algo es seguro la evolución social ha hecho que de alguna manera aspectos de la vida sean más cómodos y esto ha ayudado a que la obesidad avance. Las ciudades pasaron de tener miles a millones, por ejemplo la ciudad de México pasó de tener un millón y medio en 1940 ha tener alrededor de 20 millones en en el 2019 y con ello el cómo funciona la sociedad. Las ciudades se han desarrollado como centros de obesidad porque la comida es abundante y barata, los trabajos, en su mayoría no demandan gran actividad física, el transporte es basto y sin necesidad de hacer ejercicio, el entretenimiento pasó de ser exterior a interior sin gran participación de la persona ya que ahora el entretenimiento se consume en internet, la televisión o los videojuegos. Por otro lado, el tiempo libre se ha reducido en una economía competitiva causando que haya menos tiempo de cocinar y favoreciendo la comida rápida. La falta de tiempo también ha ocasionado que se realice menos actividad física. Todos estos factores han causado que aumente la obesidad en las ciudades.




La dieta también ha cambiado en los últimos años. La llegada de la comida hipercalórica es clave para el desarrollo de la obesidad. La comida hipercalórica y la comida rápida van de la mano, comer en un restaurante de comida rápida puede causar un flujo de cerca de mil calorías, la mitad de calorías recomendadas por día. Por otro lado, la comida hipercalórica se consigue con gran facilidad gracias a su amplia distribución y es adictiva de consumir por sus altos niveles de azúcar. La comida hipercalórica causa que se libere dopamina en el cerebro que es el neurotransmisor de recompensa por lo que comer este tipo de alimentos causa que el cuerpo se sienta bien. Un estudio en niños mexicanos encontró que muchas familias daban como premio por comportamiento comida hipercalórica a los niños fortaleciendo este ciclo de recompensa donde el cerebro aprende que el comportamiento le dará comida hipercalórica que a su vez genera placer por la dopamina liberada por el alto contenido de azúcar. Así mismo, la dieta de los padres se refleja en los hijos. Hijos de padres obesos tienen mayor probabilidad de presentar obesidad ya que la familia comparte los mismos alimentos. Si los padres llevan una mala dieta, los niños llevarán también una dieta deficiente que les llevará a la obesidad desde edades tempranas. Finalmente, la falta de tiempo genera que haya menos comidas preparadas en el hogar y más comidas en la calle las cuales suelen ser hipercalóricas, también genera que los niños en lugar de tener un lunch balanceado sean alimentados con comida procesada rápida y fácil de conseguir.



El estilo de vida es otro mecanismo que impacta en el peso de las personas. Antes de la industrialización la mayoría de los trabajos necesitaban de esfuerzo físico pero eso ha cambiado. Hoy en día la mayoría de los trabajos son sedentarios y las personas no quieren gastar su tiempo libre yendo al gimnasio o haciendo ejercicio en su casa. El entretenimiento se ha vuelto pasivo y la verdad es que no puedes enojarte con el cuerpo por ser así. La mayoría de los animales, en su mayoría, buscan tener exceso de calorías para poder usarlas en un momento necesario y los humanos no son diferentes. Un estudio encontró que la mayoría no disfruta hacer deporte y esto es porque el deporte es un tipo de estrés sobre el cuerpo. Es mucho más fácil y cómodo simplemente llevar una vida sedentaria. Por otro lado, el tiempo es crucial, si no hay tiempo para cocinar tampoco hay tiempo para hacer ejercicio. El lugar también es importante, si no hay lugares donde realizar actividad física está simplemente tiene menos probabilidad de realizarse.



Los genes y el metabolismo juegan un rol importante en el desarrollo de la obesidad. Hay muchos genes involucrados en la regulación del peso y el procesamiento de azúcares y grasas y cada uno contiene su mecanismo específico. Estos genes que regulan el metabolismo pueden tener variantes lo que significa que cambian de persona a persona. Algunas variantes ayudan y hacen que el cuerpo sea mucho más eficiente mientras que otras variantes son un tanto más flojas y hace que el metabolismo no sea idóneo. Por ejemplo, MC4R es un receptor hormonal que se encuentra en el cerebro. Este receptor controla la ingesta de energía y es un importante regulador de la saciedad. Tener una variante de MC4R incrementa el riesgo de problemas de saciedad, obesidad y resistencia a la insulina ya que la persona tiene dificultades para sentir saciedad. Por otro lado, tenemos el gen ACTN3 que se conoce como el gen de alto rendimiento deportivo. ACTN3 es un gen que impacta en la estructura del músculo esquelético. Sus variantes se relacionan con el poder de contracción rápida de las fibras musculares por lo tanto las personas con ciertas variantes tienen un importante beneficio de capacidad contráctil. Son sujetos aptos para actividades de velocidad y potencia por lo tanto tienen un gran beneficio al realizar ejercicio sobre todo el ejercicio explosivo y de fuerza. Cómo estos genes existen muchos más que se relacionan con el rendimiento deportivo, el procesamiento de los grupos alimenticios, el metabolismo y la saciedad. En Predilab empresa hermana de Nanolab se realizan pruebas genéticas para que las personas conozcan estos genes y qué variantes tienen para que puedan tener un mejor asesoramiento nutricional, cambios en la dieta, sepan que ejercicio les conviene realizar y puedan llevar un a vida mucho más sana evitando así ser parte de la pandemia de la obesidad.


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