Los Cambios en la Sociedad Impactan en la Edad para Tener Hijos



La fertilidad es la capacidad de producir hijos y hoy en día es un tema a conversar, no por la fertilidad per se sino por los problemas de esta. La infertilidad, según la CDC, es la incapacidad de concebir mientras se tienen relaciones sexuales sin protrección por más de un año. En México, de acuerdo a la Asociación Mexicana de Medicina de la Reproducción (AMMR), entre 4 y 5 millones de parejas tienen problemas de fertilidad cada año. La Organización Mundial de la Salud ha llegado a proclamar la infertilidad como un problema de salud global por lo que la infertilidad es un problema mundial y que afecta a una gran cantidad de la población. ¿Por qué se ha vuelto la infertilidad un problema moderno? La realidad es que la sociedad ha cambiado, la pareja promedio cada vez tiene menos hijos y la edad en la que las parejas logran un embarazo ha aumentado. Por ello hablemos de como la edad y el cambio en la sociedad ha impactado en la fertilidad.



La fertilidad está ligada a cómo funciona una sociedad, desde como es el concepto de familia hasta como funciona económicamente tal sociedad. Si nos remontamos a siglos atrás a las sociedades más prehistóricas donde no hay en si una economía sino que se basa en un grupo homogéneo donde parte recolecta parte caza y todos consumen se vive todo como una gran familia grupal. La fertilidad empieza a tornarse más importante en una sociedad donde empiezan a existir núcleos familiares; con la agricultura estos núcleos empiezan a definirse mejor. En una sociedad agrícola mientras más hijos más personas pueden trabajar para un logro común. Con la llegada de la industrialización llega un cambio en el trabajo, la economía y en cómo funciona la sociedad, la automatización hace que las personas se tornen más innecesarias y causa que los trabajos se vuelvan más específicos y complejos. En la era industrializada tener una familia numerosa se torna en una desventaja por lo que las familias se tornan más pequeñas. Si los trabajos son más complejos requieren más preparación por lo que el adulto tiene que dedicarle más tiempo al estudio y experiencia por lo que la edad para empezar a crear una familia se aplaza. Llegamos a la era postmoderna y lo que se observa es que las familias más pequeñas (dos hijos o menos) son las que experimentan un mayor bienestar. Las familias pequeñas tienen mejor nutrición, más dinero, mejores tiempos de recreación, mayor educación.



Otro gran cambio en nuestra sociedad es como la mujer se ha ido empoderando y su rol ha cambiado. La mujer ha pasado de tener un rol de trabajar en la casa y ser simplemente la madre y el ama de casa a ser una gran fuerza en el trabajo. Aunque hoy en día aún existen discrepancias en la equidad de género, la realidad es que la mujer tiene muchas más oportunidades y en gran medida las preocupaciones han cambiado. La meta de muchas mujeres ha cambiado de ser madre y casarse a ser una trabajadora, a tener una carrera, a ser una profesional por lo tanto la procreación queda en una meta secundaria o aplazada. Ser madre y lograr una carrera y trabajar aunque no imposible es muy complicado por lo tanto la edad para tener hijos ha cambiado.


Una investigación del New York Times titulado The Age That Women Have Babies: How a Gap Divides America investigó cómo había cambiado la edad para concebir hijos en 40 años. Lo que encontró este estudio fue que la edad para tener el primer hijo o hija había cambiado drásticamente. En 1980 la edad donde la mayoría de las mujeres tenían su primer hijo era 19 años con el 8% de la población, si se toman rangos de edad la mayoría ya tenía un hijo a los 25 años. Pasamos al 2018 y el cambio es brutal, la mayor parte de la población tiene su primer hijo a los 28 años esto representa al 6% de la población. Si vemos la mayoría observamos que no se logra lo mismo que en 1980 donde a los 25 ya la mayoría tenía hijos sino que esto se alcanza hasta la edad de 32 años. Este estudio también observa que las mujeres con carreras universitarias tienen en promedio su primer hijo a los 30 años. También se observa que las zonas más ricas son las que tienen hijos con mayor edad. Este estudio nos muestra cómo ha cambiado nuestra sociedad en relación a la edad de tener hijos y como una carrera universitaria afecta la decisión de tener un hijo.



¿Cuál es el problema con tener hijos más tarde? El problema radica en problemas de fertilidad o en infertilidad. Con la edad la fertilidad decrece y aunque es un problema que afecta tanto a hombres como mujeres la realidad es que es un mayor problema para la mujer. En el caso del hombre el esperma pierde calidad y cantidad pero continúa su producción. Sin embargo, para la mujer no es así ya que su sistema reproductor es más complejo. El problema radica en que el sistema reproductor femenino al contrario del sistema reproductor masculino, no hace células germinales continuamente. Un hombre hace espermatozoides toda la vida pero una mujer nace con un número determinado de óvulos. Al nacer una niña tendrá alrededor de 5 millones de folículos primarios (los folículos primarios evolucionan a óvulos a través de procesos hormonales) una podría pensar eso es muchísimo pero la realidad es que para cuando se llega a la menarca (el primer periodo) ya solo quedan 500 mil en otra palabras 87% de esos posibles óvulos ya no sirven. Aún así 500 mil es un gran número pero cuando se llega a los 37 quedan 25 mil y para la menopausia cercana a los 50 años ya solo quedan mil. La realidad es que para un embarazo natural la edad pico de fertilidad son los 22-23 años y esa edad para la sociedad de hoy en día es casi imposible si se quiere lograr una vida profesional.


Otro problema que llega a la superficie con la fertilidad después de los 35 es que hay mayores riesgos tanto para la madre como para el bebé. Con un cuerpo más viejo hay mayores riesgos de enfermedades típicas del embarazo como la preeclampsia y eclampsia donde se ponen en riesgo tanto a la madre como al bebé. Dado que el esperma es de menor calidad en parejas con más edad hay mayores riesgos de aberraciones genéticas que se traducen con hijos con enfermedades genéticas como síndrome de Down e incluso productos que son incompatibles con la vida por problemas cromosómicos lo que se traduce en abortos. Entonces tal vez te preguntes si todo está perdido y la respuesta es no. Ahora existe la fertilización in vitro y con un panel de enfermedades genéticas como el que se realiza en Nanolab se puede saber qué embrión está sano para que ese sea el implantado y una tenga un hijo sin alteraciones genéticas. Tal como evolucionó la sociedad evolucionó nuestra habilidad para sortear los problemas de infertilidad.


Referencias

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Bui , Q., & Miller, C. (2018, August 4). The Age That Women Have Babies: How a Gap Divides America. New York Times .

George, K., & Kamath, M. S. (2010). Fertility and age. Journal of human reproductive sciences, 3(3), 121–123. https://doi.org/10.4103/0974-1208.74152

Jensen RE, Martins N, Parks MM. Public Perception of Female Fertility: Initial Fertility, Peak Fertility, and Age-Related Infertility Among U.S. Adults. Arch Sex Behav. 2018 Jul;47(5):1507-1516. doi: 10.1007/s10508-018-1197-4. Epub 2018 Mar 26. PMID: 29582267.

Sharma, R., Biedenharn, K. R., Fedor, J. M., & Agarwal, A. (2013). Lifestyle factors and reproductive health: taking control of your fertility. Reproductive biology and endocrinology : RB&E, 11, 66. https://doi.org/10.1186/1477-7827-11-66

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